CH´ALLA CÓSMICA ✨❤️🔥✨
CH´ALLA CÓSMICA ✨❤️🔥✨
El acto de Ch´Allar: Se ch´alla cuando se agradece a la PachaMama. Es un gesto cotidiano que ha marcado muchas de mis memorias. En casa, mis tíos y mi abuela por parte paterna ch´allaban constantemente, cada reunión de familia tenía algún tipo de brebaje alcohólico; coctel de mandarina o tumbo con singani, vinos chapacos, entre una larga lista (¡Y que nunca falte!). Desde la mirada curiosa de mi niña el momento de la ch´alla era precioso, era un acto colectivo de agradecimiento por algo. Los dedos de los mayores se sumergían ligeramente en los vasos repletos del licor y se lanzaban como chasquidos mágicos a la tierra, al piso, a la PachaMama. (Tme digo; -Te das cuenta de que el “Gracias, gracias, gracias” , palabra hermosa, se repite en muchos audios y vídeos de autoayuda, yoguis, libros, podcasts, etc. Qué cosa bonita, es hermoso agradecer y sin embargo, mientras salía de la depresión y me sanaba con muchos aprendizajes, la simple repetición del gracias, gracias, gracias me parecía desabrida, como que le faltaba algo, tengo la sensación de que es una moda, o decir ahó, qué bonito y sin embargo los siento lejanos, como que les falta algo, una chispa. ) En mi casa se ch´alla, se bendice, se derrama parte de tu bebida, se comparte, se materializa, se moja, se brinda, se da, se completa, se manifiesta con las miradas cómplices, se contempla, se ch´alla.
Ch´Allar es un gesto mágico que va más allá de mi breve explicación. Es un gesto andino, es un gesto genuino y antiguo. Cada vez que se ch´alla, la tierra absorbe los buenos augurios, la conexión con la tierra se hace realidad; los deseos, las victorias, las derrotas, los duelos, los nacimientos,…
¡La vida! La conexión con el aquí y ahora, más allá y más acá, arriba, abajo, al centro y adentro, el cosmos, el universo se festejan.
Este es el breve significado de la Ch´alla Cósmica, pero va más allá. Espero poder expresarla mejor mediante estos microrrelatos:
En la época del Carnaval boliviano hay un jueves espacial.
El jueves de comadres.
CH´ALLA CÓSMICA ✨❤️🔥✨ N*1 CH´ALLAR MI CASA✨❤️🔥✨
Me encantaría decir que fue un jueves, pero no, fue un sábado. Invité a mis amigas a CH´ALLAR MI CASA✨❤️🔥✨
Hace casi tres años que vivo en un espacio hermoso, un departamento en el centro de Barcelona que parece sacado de una fábula, nunca mejor dicho, un lugar fabuloso. Han pasado muchas cosas aquí, amores y desamores, encuentros y encontronazos, pero no estamos aquí para ese relato. El tema es, no me sentía en casa y necesité una bendición, una caricia, una sonrisa, una alegría… una ch´alla.
Convoqué pues a un numeroso grupo de mujeres presentes entre mis contactos de WhatsApp, como en un cuento de niñas, invité a las mujeres a una Ch´Alla y si bien muchas no entendieron el significado asistieron las que debían estar.
Todo comenzó con una normal y deliciosa barbacoa, al atardecer del carnaval. Era sábado, yo estaba con mi regla y fue el último ciclo de mis 47. Mis amigas vinieron a casa a hacerme compañía y a sanar mi hogar con sus buenos augurios, deseos y manifestaciones. Fue durante el 22 de febrero del 2026, un portal. Al caer la noche pasamos de la terraza al salón y nació así la Ch´Alla Cósmica. Se hizo luz. Cada una de mis hermosas amigas encendió una vela roja luego de escribir sus deseos en un papel. Cada que alguien terminaba de escribir doblaba la hoja y le ponía su nombre. Cada hoja entró en un bote de vidrio y una vela se encendía. Cada vela encendida se fue derritiendo mientras el contenedor de augurios pasaba de mano en mano. Le bailamos a los deseos, le bailamos a la PachaMama y ella nos devolvió un regalo. Las velas derretidas hicieron de la cera una única pieza. Una escultura viva, atravesada por el fuego.
Mi deseo, tu deseo, nuestro deseo, mi vida, tu vida, nuestra vida, mi tristeza, tu tristeza, nuestra tristeza, mi alegría, tu alegria, nuestra alegría, mi energía, tu energía, nuestra energía.
Somos un único cuerpo, no podemos fingir, yo no puedo fingir más mi desconexión. Pasé muchos meses sola en casa llorando, sintiéndome triste, desamparada, perdida. Qué puedo hacer con esta sensibilidad, qué puedo dar al mundo sino mi simple manera de entenderlo. Necesito una ch´alla, necesito escuchar que la Pachamama sigue latiendo, quiero re conectar con la magia. Quiero bailarle a mis sueños, fumarle a mis manifestaciones, cantarle a mi niña y conectarme con la vida con otros ojos, lanzar la charola y gritar aro, aro , aro... Me siento como una jana ( una hada diminuta que se esconde entre las piedras de las colinas sardas) que quiere tejer su mundo fantástico con aquella dimensión cuántica para darle color a un mundo cada vez más opaco. Por años soñé con ser curadora, pero me di cuenta que en realidad soy curandera y que mi arte es sanar, sanarme, sanarte, sanarnos, cuidarme, cuidarte, cuidarnos, amarme, amarte, amarnos, ch´allarme, ch´allarte, ch´allarnos.
Así pues, puedo contarte que un portal de luz se abrió esa noche y también que gracias a mis amigas, consciente o inconscientemente cargaron de energía el espacio que habito y hoy siento que estoy, cada vez, más cerca de casa.